Estrenan “Pañuelos para la historia” en el Gaumont

El jueves 8 de noviembre se estrenará “Pañuelos para la historia” en el Cine Gaumont (Av. Rivadavia 1635, CABA) con funciones a las 12:00 hs y a las 19:30 hs.

El documental dirigido por Nicolás Valentini y Alejandro Haddad (quien falleció en 2014) narra el viaje de Nora Cortiñas, miembro de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, a Turquía en 2013, donde se reunió con las Madres de la Paz en Diyarbakir y las Madres de los Sábados en Estambul, movimientos inspirados en la organización argentina de derechos humanos.

Las Madres de la Paz, que se agruparon en 1999, son familiares de víctimas del conflicto entre el Estado turco y la minoría kurda. En 2006, muchas de ellas fueron sentenciadas a prisión por difundir “propaganda separatista”. Las Madres de los sábados, por su parte, son mayormente familiares de perseguidos durante los distintos golpes militares de Turquía entre los ’80 y ’90s. Al haber sufrido paralelismos con la dictadura argentina, principalmente desapariciones forzadas y asesinatos por cuestiones políticas, la organización surgió en 1995 y se reúne todos los sábados para recordar a sus familiares, tomando como ejemplo la lucha de las Madres de Plaza de Mayo. En agosto de este año, el gobierno turco prohibió la 700º reunión de las Madres de los Sábados y envió a la policía a reprimir la protesta pacífica y detener a las activistas, en su mayoría ancianas.

En una entrevista con Página 12, el director Nicolás Valentini afirmó que “las mujeres kurdas tienen dos luchas: por la reivindicación del pueblo y por las mujeres dentro del pueblo. Tienen sus propias organizaciones, centros de educación y de talleres, una corresponsalía de noticias”. Además, aclara que “una de las chicas que aparece en el documental, que le hace una entrevista a Nora, está presa por ser periodista, hace ya casi dos años”.

“El otro eje era en referencia a los Derechos Humanos y el reconocimiento internacional de las Madres de Plaza de Mayo. Hay otras Madres que sufren lo mismo, con menos experiencia, que las toman como referencia. Quisimos mostrar ese encuentro, porque Oriente y Occidente son muy diferentes en cuanto a la cultura, la religión, la idiosincrasia. A su vez, hay un puente que une a las Madres: compartir el mismo dolor, la pérdida de un hijo. Ese contacto que tienen es muy emocional. Muy fuerte”.