Entre 17.000 y 19.000 policías federales pasan a la Ciudad para formar una única fuerza

Así lo informó el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, quien, junto al jefe de Gabinete nacional, Marcos Peña; la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Martín Ocampo, explicó los alcances del convenio de traspaso de la Policía Federal a la ciudad firmado con el presidente de la Nación, Mauricio Macri.

El Gobierno nacional y porteño comenzaron el traspaso de la Policía Federal a la Ciudad de Buenos Aires

En una conferencia de prensa brindada en la Casa Rosada luego del acto de firma del convenio, Rodríguez Larreta manifestó que el traspaso de la Superintendencia de Seguridad Metropolitana de la Policía Federal implicará “un proceso que va a ser largo, seguramente en algunas áreas más rápido que en otras, de convergencia en una sola fuerza”.

“Estamos hablando en el convenio de entre 17.000 y 19.000 efectivos (que serán traspasados). Algunas áreas se pasan el primer día, otras se pasan a lo largo del año, otras a fines de 2016”, detalló el jefe de gobierno porteño respecto al progresivo traspaso de las 54 comisarías porteñas, los cuarteles de Bomberos, la Infantería y la Policía Montada.

“Apuntamos a tener una sola fuerza”, añadió Rodríguez Larreta, en cuanto a que progresivamente ambas policías converjan en el ámbito de la Capital Federal.

Por su parte, el ministro Ocampo, quien tendrá bajo su órbita a la fuerza, dijo que hasta que el traspaso se concrete ambas fuerzas -la Federal y la Metropolitana- convivirán en la ciudad.

“En principio la idea es tener durante la transición dos organizaciones policiales conviviendo en la Ciudad de Buenos Aires”, manifestó el ministro porteño, quien añadió que mientras se desarrolla el “proceso de unificación” ambas fuerzas mantendrán “su propia organización, sus propias jefaturas, sus propios protocolos de actuación”.

Pese a que el proceso de traspaso no se completará inmediatamente, Ocampo explicitó que tanto la Federal como la Metropolitana “van a tener un comando político único, que es el Ministerio de Justicia y Seguridad y de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”, desde donde se “van a diseñar las políticas que van a tener que implantar en el territorio”.

“Tiene que quedar claro que ningún efectivo ni de la Federal ni de la Metropolitana va a perder los derechos que hoy tiene en términos salariales y de cobertura de seguridad social”, dijo Rodríguez Larreta, en tanto que Ocampo manifestó que durante la transición se va a trabajar en un proceso de “homogeneización salarial”.

El ministro de Justicia y Seguridad porteño explicó que ambas fuerzas tendrán que converger también en un mismo sistema de “estructuras y jerarquías, que (hoy) tienen sistemas normativos distintos”.

Por su parte, la ministra de Seguridad nacional, Bullrich, dijo que desde su cartera el objetivo será que las “policías de todo el país (tiendan a) converger hacia un sistema cada vez más homologado en sus formas estudio, en su capacitación, en las formas de llevar adelante la tarea policial”.

Además, la funcionaria dijo que aquellas superintendencias de la Policía Federal exceptuadas del traspaso “van a estar mucho más presente en cada una de las provincias”, en la lucha contra delitos complejos, como “la lucha contra el crimen organizado, contra el narcotráfico, contra la trata y contra el lavado de activos”.

Según esa ley, era el gobierno nacional el encargado de la seguridad en la Ciudad en tanto sea capital de la República.

La normativa estableció que el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ejercería las funciones y facultades de seguridad en todas las materias no federales y el gobierno nacional las seguiría ejerciendo hasta tanto aquel ejercicio sea efectivamente asumido por el Ejecutivo porteño.

Según preveía la norma, el traspaso de funciones se realizaría junto con los convenios correspondientes para la transferencia de organismos, funciones, competencias, servicios y bienes, pero -hasta el día de hoy- nunca se pudo concretar por diferencias entre las fuerzas de distinto signo político que gobernaron la ciudad de Buenos Aires y la Nación.

El traspaso de los efectivos de la Federal a la Ciudad fue un histórico reclamo de Mauricio Macri al kirchnerismo, desde que asumió la jefatura de Gobierno porteño en 2007.

En setiembre de ese mismo año, el entonces presidente Néstor Kirchner habilitó -por medio de un decreto- el traspaso, pero sin los fondos necesarios para sustentarlo.

Ante la negativa de la Casa Rosada a acceder al traspaso con los fondos para financiarla y tras una fuerte disputa en la Legislatura porteña, Macri decidió crear en 2008 la Policía Metropolitana.

El mismo reclamo lo habían sostenido sus antecesores en la ciudad, Fernando de la Rúa y Aníbal Ibarra, pero también sin que pudiera concretarse efectivamente.

Poco después de sancionada la ley, en diciembre de 1997, el entonces jefe de gobierno porteño De la Rúa y el ministro del Interior de Carlos Menem, Carlos Corach, habían anunciado con bombos y platillos el traspaso, como una medida para enfrentar la ola de inseguridad que se abatía entonces sobre los porteños, pero finalmente la intención naufragó.